jueves, 6 de enero de 2011

ARGUMENTOS BIBLICOS EN CONTRA DE LAS TRADICIONES NAVIDEÑAS



Por: Jaime Ramírez Ortega

Texto: Deuteronomio 12:2, 1 Reyes 14:23, 2 Reyes 16:4, 17:10, Ezequiel 6:13

Introducción

Este estudio no ha sido hecho con el egoísta propósito de polemizar, sino que motivado bajo el deber de pregonar la verdad pura de Las Santas Escrituras, sin tradiciones, ni sincretismos de costumbres diametralmente opuestas a la voluntad de Dios.
Tampoco significa una postura dogmática frente al tema, solamente es un llamado a considerar la suficiente luz que la Biblia entrega frente a esta celebración a la cual “todo el mundo” se hace parte.



Que la gracia de Dios nos dé luz y sumisión a su Palabra y que nos ayude a hacer lo que es agradable a sus ojos.

La navidad proviene de la antigua costumbre babilónica, y que roma en su constante afán de sincretismo religioso la trasladó como fiesta cristiana. ¿Por qué los evangélicos se han sometido a esta costumbre católico romana, hablando el mismo idioma y levantando la misma consigna ecuménica?

HISTORIA


En primer lugar, debemos entender y aceptar que la Navidad no tiene su origen en el cristianismo puro, sino que en el paganismo de Babilonia aproximadamente 2600 años a.C.
La historia relata que en aquel entonces existía una reina llamada SEMIRAMIS en cuyo vientre crecía su hijo TAMUZ, que según aquella religión, habría concebido virginalmente.

BABILONIA, ROMA Y LA NAVIDAD

No cabe duda que el paganismo de Babilonia trascendió las fronteras, asentándose con mucha fuerza en el politeísmo del imperio romano. Es ahí, donde se celebraba el día 25 de diciembre como “El festival de invierno”, en conmemoración del alumbramiento de TAMUZ, (Saturno para los romanos) el dios sol encarnado.
Esta festividad iba acompañada de orgías, desenfrenos y una gran inclinación hacia el valor de la amistad, lo cual se demostraba con intercambio de regalos y presentes para aquella fecha.
También surgió la costumbre de adornar las puertas de cada casa, con coronas de flores y hojas verdes y por cierto la práctica de adornar un árbol con frutas y decorativos alusivos al dios sol.
Esta era la fecha del solsticio de invierno y el centro de todo, era recordar y celebrar el nacimiento de la divinidad solar cuya concepción se había realizado en la virgen matriz de la reina del cielo.
Aplicación de la palabra frente a las practicas paganas
Dios Dice: “Destruiréis enteramente todos los lugares donde las naciones que vosotros heredaréis sirvieron a sus dioses, sobre los montes altos, y sobre los collados, y debajo de todo árbol frondoso” (Deuteronomio 12:2)

La importancia de la fertilidad representada en la firmeza y erección de los troncos de los árboles, era una característica de todas las culturas paganas que la historia registra. Dios siempre abomino el adorno y la adoración del árbol.

En la fiesta de Saturno del 25 de Diciembre de cada año, los romanos adornaban los árboles con bolas de colores y frutas, representando la fertilidad y el tributo al dios sol.


También acostumbraban a identificar sus casas con coronas de flores y hojas verdes colgadas en las puertas de sus casas.

EL SINCRETISMO CATOLICO ROMANO

Más tarde, cuando fue establecido el catolicismo romano bajo las falsas pretensiones religiosas de Constantino, aproximadamente por el año 325 d. C, todo la mezcla del paganismo babilónico y romano, fue introducido deliberadamente al cristianismo.
La antigua Semiramis (Venus, Osiris, etc.) pasó a llamarse “virgen María” y a la encarnación del dios sol Tamuz (Baal, Moloc, etc.), se le llamó “Jesús”.
El festival del solsticio de invierno celebrado el 25 de diciembre de cada año, pasó a ser la fecha oficial del nacimiento de Jesús y la antigua costumbre de la entrega de regalos y presentes, fue acomodada en función de la experiencia que tuvieron los magos al visitar al niño Jesús, entregándole “regalos”.

El antiguo árbol que la religión de Babilonia adornaba en celebración del nacimiento de Tamuz, pasó a llamarse “el árbol de Navidad”.




OTRAS TRADICIONES NAVIDEÑAS

Oíd la palabra que ha hablado Jehová acerca de vosotros, oh casa de Israel. Así ha dicho Jehová: "No aprendáis el camino de las naciones, ni tengáis temor de las señales del cielo, aunque las naciones las teman. Porque las costumbres de los pueblos son vanidad: Cortan un árbol del bosque, y las manos del escultor lo labran con la azuela. Lo adornan con plata y oro; lo afirman con clavos y martillo para que no se tambalee. Son como un espantapájaros en un huerto de pepinos. No hablan; son llevados, porque no pueden dar un paso. No tengáis temor de ellos, porque no pueden hacer daño ni tampoco tienen poder para hacer bien."
Jeremías 10:1

Juan 3: 6 Lo que es nacido de la carne, carne es, y lo que es nacido del Espíritu, espíritu es.

Juan 1:13 que no nacieron de sangre, ni de la voluntad de la carne, ni de la voluntad del hombre, sino de Dios.

Juan 3:7 No te asombres de que te haya dicho: ``Os es necesario nacer de nuevo.

Romanos 7:18 Porque yo sé que en mí, es decir, en mi carne, no habita nada bueno; porque el querer está presente en mí, pero el hacer el bien, no.

1 Corintios 15:50 Y esto digo, hermanos: que la carne y la sangre no pueden heredar el reino de Dios; ni lo que se corrompe hereda lo incorruptible.


El sacerdote católico Nicolás, obispo de Mira en el tiempo del emperador Diocleciano (siglo IV), entre todas sus prácticas religiosas, acostumbraba en época de “navidad” a dar regalos y presentes a los niños. Luego de su muerte, la iglesia de Roma lo elevó a los altares y desde ahí que pasó a ser “San Nicolás o Santa Claus” , a quien todos los niños esperaban ansiosamente, para recibir los regales en epoca navideña

Más tarde, este “san Nicolas” adoptó el nombre de “papá Noel” de la raíz francesa que a su vez deriva del latín “Natalis, natal”, ósea “padre de la navidad”. Este “papa Noel” trascendio hasta occidente y ya en época contemporánea, fue introducido en diversas historias que hablaban de su origen, relacionándolo con el polo norte, con la participación de gnomos y renos que lo trasladaban en su tarea de repartir “regalos” por todo el mundo.
En 1931, la empresa multinacional Coca - Cola tomó a este popular personaje y lo vistió con sus colores corporativos y es ahí donde se produjo una verdadera explosión y propagación de la creencia en este “súper ser”

Ahora veamos lo que dice Dios….
1.-Dios condena a Babilonia, sus creencias y sus prácticas. (Apocalipsis 14:8, 18:2-24)
2.-A Dios no le agrada el hacer “pesebres navideños” o cualquier imagen. (Éxodo 20:2-5)


3.-A Dios no le agrada el erigir ídolos en especial árboles como objeto de culto.
( Deuteronomio 12:2, 1Reyes 14:23, 2Reyes 16:4, 17:10, Ezequiel 6:13)
4.- A Dios no le agrada el participar de las costumbres y los caminos de las naciones, considerándolo como vanidad. ( Jeremías 10:2-4)
5.- Según la tradición, Jesús nació en invierno (25 de diciembre o soltsticio de invierno), pero un estudio detallado de las referencias bíblicas nos hacen concluir que el Señor no nació en invierno, sino que en otoño a mediados del mes de septiembre o principios de octubre.

Un antecedente muy consistente es que la Biblia dice en Lucas 2:8 que había “…pastores en la misma región, que velaban y guardaban vigilias de la noche sobre sus rebaño” en el tiempo del nacimiento del Señor. “Como es conocido, los pastores en Palestina no hacen esto durante el invierno. Siempre traen sus rebaños de las montañas a los rediles antes del 15 de octubre”. Como vemos está claro que Cristo no pudo haber nacido a mitad del invierno.
6.- Los magos no intercambiaron regalos, aquello era una costumbre oriental el presentar regalos al estar ante un Rey. “Cuando los magos llegaron, fue mucho después del nacimiento de Jesús. Para esa época, El ya vivía en su casa (Mateo 2:9-11) y no en el establo. Obviamente, los regalos de los magos no eran “regalos navideños”.

7. Jesús nunca mandó a que se recordase el día de su nacimiento, tampoco existe registro de que los apóstoles hayan celebrado la “Navidad”. Por el contrario, el mandamiento que Cristo dejó, fue el de recordar su padecimiento y muerte como sello de un nuevo pacto y esto sí fue practicado por sus discípulos y se hacía cada primer día de la semana.
( Lucas 21:19, 1 Corintios 11:23-26, Hechos 20:7)

CONCLUSIONES

1. La Navidad proviene de la antigua costumbre babilónica, y que roma en su constante afán de sincretismo religioso la trasladó como fiesta cristiana. ¿Por qué los evangélicos se han sometido a esta costumbre católico romana, hablando el mismo idioma y levantando la misma consigna ecuménica?

2. Roma celebraba a SATURNO cada 25 de diciembre ¿Será agradable a Cristo celebrar su nacimiento un día tan especial para el paganismo diabólico?

3. La biblia enseña que Cristo no pudo haber nacido un 25 de diciembre.
Jesús jamás mandó a que se celebrara su nacimiento, sino que se recordase su muerte en la celebración de la Cena, con un pan y una copa.

El que tiene oído, oiga...” Apocalipsis 3:6



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